Synology DS115J – Sencillo pero capaz

Synology ds115j

Sí, es de una sola bahía, 256 MB de RAM y un procesador Marvell Aramada mononúcleo a 0.8GHz, lo que puede parecer un poco justo y sin embargo este tipo de NAS también tiene su público, con unas necesidades muy específicas. Recordemos que la gama J es la más económica de Synology. El que busque un dispositivo que se limite a compartir carpetas y permitir acceso a una nube personal, sin importar redundancia de datos pero que sea casi totalmente silencioso, barato y con un consumo eléctrico de risa, tiene delante un NAS que cumple perfectamente con lo que necesita.

Lo compré hace ya un tiempo y básicamente le he encomendado dos tareas:

  • almacenar y sincronizar mi Dropbox
  • almacenar el backup de una VM y sincronizarlo con otro Synology

La sincronización con Dropbox es trivial, se configura y te olvidas. Muy bien por Synology. El backup lo hago con Nakivo, y es fantástico porque al deduplicar datos, las copias ocupan lo mínimo posible. Pero lo que más me gusta es el servicio Hyper Backup. En otro Synology remoto se configura Hyper Backup Vault, y se puede programar para que se vayan sincronizando (la primera copia conviene que sea en local para ahorrar tiempo, el resto ya son incrementales).

Hyper Backup guarda las versiones que le especifiquemos y en general es un software que me gusta, simple y eficaz. Sin embargo, no todo es tan bonito. Al intentar rescatar la VM en la ubicación remota para comprobar cada cierto tiempo que se está haciendo correctamente, se usa un programa llamado Hyper Backup Explorer. Pues bien, determinadas versiones son terriblemente lentas mientras que otras consiguen velocidades aceptables. En mi caso, la última versión (2.1.9-0129) no pasaba de 3 MB/s y tuve que ir hasta la 2.1.2-0110 para conseguir que pasara de 25 MB/s. En los foros de la Comunidad de usuarios de Synology hay muchas entradas con grandes problemas de rendimiento del Hyper Backup Explorer, y en mi caso al menos la solución a la pérdida de velocidad fue esta.

El DS-115J acaba de ser sustituido por el nuevo DS-119J que es prácticamente el mismo NAS con doble núcleo, manteniendo el precio lo cual siempre es una buena noticia. Puedes comprarlo aquí:

NAS y Celeron

En el mundo NAS hay un antes y un después marcado por la llegada de la virtualización. Hasta entonces, los procesadores que montaban eran de muy bajo consumo y potencia puesto que se tenían que encargar de tareas muy ligeras y con los ARM mononúcleo iban bien; algunos empezaron a montar doble núcleo y algo más de memoria, pero sólo para poder ejecutar alguna tarea más. Básicamente eran cabinas de discos duros que se podían configurar en RAID y servían para conectar recursos a través de SMB, NFS o iSCSI, ejecutar algún tipo de nube privada o sincronizar con las nubes públicas como Dropbox, Google Drive y demás. Y por supuesto, como servidor multimedia para el hogar, con DLNA o Plex.

El número de aplicaciones que se les encomendaba iba en aumento y tuvieron que implementar procesadores más capaces, que en el caso de Intel x86 ya posibilitaban la ejecución de un hipervisor basado en KVM, puesto que al fin y al cabo por debajo son máquinas Linux.

Algunos NAS han montado Atom, pero el que se ha logrado el equilibrio en prestaciones-consumo es el Celeron, de hasta cuatro núcleos y con el que se consigue un rendimiento general bastante aceptable, siendo capaz de mover varias máquinas virtuales muy decentemente… siempre que no haya más de una VM Windows!

Claro que estamos hablando de NAS, si quisiéramos potencia bruta quizás convendría decantarse por un servidor dedicado. El problema es que los precios a los que están vendiendo estos NAS con Celeron son demasiado altos para las prestaciones base que ofrecen y se pueden encontrar servidores bastante más potentes en un rango de precios parecido. Cierto que a la mayoría se les puede ampliar la memoria, y que tienen un software bastante pulido, robusto y sencillo con el que realizar cualquier tarea es cuestión de un par de clicks. Y es que a veces no se necesita más.

Estoy preparando algunas entradas sobre el QNAP TS-453A, en el que ahora mismo tengo corriendo tres máquinas virtuales con el Virtualization Station (dos Ubuntu y un Windows 7), y un Contenedor con WordPress, además de las clásicas carpetas compartidas en red con Samba. Iré detallando detenidamente porque este NAS me ha sorprendido. Y sí, es un Celeron…

HP Proliant MicroServer Gen8

En esta primera entrada voy a hablaros del HP MicroServer Gen8, una máquina súper versátil de la que se ha escrito mucho. En este y posteriores posts os voy a contar mi experiencia que espero pueda ayudar a decidirse al que aún tenga dudas.

El MicroServer que más éxito tuvo montaba un Celeron G1610T con 4GB de RAM, que en principio era suficiente para mover un Windows Server o un hipervisor sin muchos problemas. Por cierto ESXi necesitaba editar un ficherito de configuración para que no se quejara en el chequeo de memoria durante la instalación. Evidentemente estos recursos se quedaban cortos a poco que se le exigiera, y la primera actualización que lo mejoraba sustancialmente fue el aumento de memoria. Con 8 GB ya tenía oxígeno suficiente.

Yo tengo dos HP, en uno de ellos con el Celeron y 8GB, Windows Server 2019 corre más que decentemente. Con un procesador de doble núcleo ni es una moto ni lo intenta, pero en una oficina pequeña donde se trabaja con carpetas compartidas va sobrado. Claro que si ese va a ser su objetivo, lo mejor sería ahorrarse la licencia de Microsoft y montar un OpenMediaVault o FreeNAS por ejemplo (de esto hablaremos en otra entrada).

El otro tiene un Xeon E3-1265L V2 de cuatro núcleos y 16GB de RAM, ya es un aparato muy serio y se ocupa del entorno de virtualización con VMware ESXi 6.5, siendo capaz de correr varias máquinas virtuales tanto Windows como Linux sin despeinarse, manteniendo un relativo silencio. Nada que ver al servidor que teníamos antes, un mamotreto de 20 Kg que te obligaba a levantar la voz para ser oído. El Xeon E3-1265LV2 tiene un TDP algo superior al G1610T y no necesita ninguna ayuda en la refrigeración, parece hecho expresamente para el MicroServer Gen8. Con 4 cores y 8 hilos de ejecución a 2,5Ghz, rinde estupentamente ayudado por los 16GB. Una muy buena compra.

Creo que esta ha sido la clave del éxito de este servidor, ser tan barato, pequeño y silencioso como para poderlo dejar en cualquier sitio. También dispone de una ranura PCI Express para poder instalar una tarjeta RAID por hardware. Y por supuesto, ILO, con el que podemos tener control TOTAL del sistema de forma remota. La licencia gratuita te deja al menos arrancar la máquina, ver su “pantalla” y algunas cosas más, lo que no es poco.

La controladora integrada gestiona hasta 5 discos, por defecto, las dos primeras bahías funcionan a 6Gbps y las otras tres (la tercera es para el lector de CD) a 3Gbps. En mi caso particular, que es un uso doméstico, no noto la diferencia en absoluto.

El MicroServer Gen10 que sustituyó al Gen8, dejó de lado ciertas funcionalidades y sin dejar de ser un servidor compacto, perdió lo que había atraído a tanta gente: ni se le podía cambiar el procesador, ni implementaba ILO, ni arranque por tarjeta SD y convirtió lo que podía haber sido un buen servidor en una workstation orientada al vídeo. No digo que el Gen10 fuera malo, simplemente que cambió el concepto.

Una pregunta interesante que nos podemos hacer es ¿NAS o MicroServer? Ya sea en entorno doméstico con películas y fotos compartidas, o profesional con recursos compartidos, permisos, servicios de correo o directorio, virtualización (contenerores incluidos), los NAS son serios rivales de los servidores tradicionales añadiendo el plus de la sencillez y rapidez de puesta en marcha de cualquier servicio. Cada uno debe responder a esta pregunta según sus necesidades y no hay una respuesta rotundamente clara de qué sistema es mejor. Desde que pueden virtualizar, bajo mi punto de vista, el mundo NAS está suficientemente maduro como para poder dar solución a las mismas necesidades. La principal limitación, por ahora, son los altos precios y la baja potencia de los procesadores que se empeñan en implementar. Aunque esto está cambiando, y dará pie para una próxima entrada.

Así que, resumiendo, este HP MicroServer Gen8 es un magnífico servidor que ocupa y consume poco, puede correr casi cualquier sistema operativo en función del micro y memoria que le montes, y si quieres probar un NAS , tienes la opción de montarle un XPenology…

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